Lo intenté.
29 Enero 2008
Me subí a un colectivo, bajé en el centro, fui hasta la terminal. Estaba frente a las boleterías, y pensaba “¿cómo llego hasta su casa desde que me bajo ahí?”. Entonces lo llamé. Quería que sea sorpresa, pero no iba a poder sorprender nada si no llegaba, ¿no?. Como me dolió por dios todo lo que dijo… Como me dolió. Caminé hasta mi parada de nuevo, y de ahí otro colectivo a casa. Volví con el termo lleno, y mi corazón despedazado.
Mi primera muerte.
Entry Filed under: Parte de mi vida. Etiquetas: alejamiento, amor, angustia, decepción, ruptura, tristeza.
1 Comment Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed
1.
Cherry (cereza) | 31 Enero 2008 at 2:59 pm
Uffff… imagino que momento más duro. No sé que te dijo, pero puedo suponer como te ha dejado… hecha trizas. En estas situaciones, uno se pocisiona de dos maneras:
1- O intentas olvidarlo.
2- Intentas recuperarlo.
Las dos hemos intentado la 2º y no ha funcionado. Empecemos la dolorosísima tarea de comenzar a intentar la primera. Quizás, más adelante, con otra perspectiva de la vida, tu chico regrese y puedan recomenzar como dos personas diferentes. Tal vez, nunca regrese, y te hayas ahorrado mucho tiempo. Porque de esta manera, esperando, soñando, rogando y solo recibiendo a cambio golpes, solo conseguirás odiarlo para siempre. Y del rencor, Kot, nunca se vuelve.
Besos!